La investigación en América Latina: el motor (aún) subfinanciado de la competitividad

La investigación en América Latina: el motor (aún) subfinanciado de la competitividad

Lima, 15 de octubre de 2025. En un contexto de desaceleración del crecimiento y transformación tecnológica acelerada, la investigación científica y la innovación vuelven a estar en el centro del debate regional. América Latina y el Caribe invierten, en promedio, menos del 1% del PIB en I+D —el último referente comparado ubica el esfuerzo regional en torno al 0,62% del PIB (2018), muy por debajo de las economías líderes—, una brecha que limita la productividad, la diversificación exportadora y la capacidad de responder a desafíos como el cambio climático y la salud pública.  UNESCO

El desbalance interno también es marcado: Brasil concentra el 62% del gasto regional y es de los pocos países que supera el 1% del PIB, mientras que Colombia, El Salvador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago destinan menos del 0,2%. Esta asimetría genera “islas de excelencia” y cadenas de valor fragmentadas, con dificultades para escalar soluciones tecnológicas a nivel regional. CEPAL

Pese a ello, la región exhibe una fortaleza singular: la paridad de género entre personas investigadoras. De acuerdo con la UNESCO, América Latina y el Caribe —junto con Asia Central— es de las pocas regiones que ha alcanzado la paridad en la participación de mujeres en la investigación, una base de talento clave para acelerar la innovación si se acompaña con financiamiento y trayectorias de carrera estables. FUENTE

A nivel de infraestructura y cooperación, se observan avances. El programa BELLA II, liderado por RedCLARA con apoyo de la Unión Europea, expande la conectividad avanzada entre universidades y centros de investigación, reduciendo la brecha digital y facilitando proyectos transfronterizos de alto impacto. Estas redes son críticas para compartir datos, usar supercómputo y participar en consorcios globales. FUENTE

Instituciones financieras y de desarrollo insisten en que elevar la inversión en ciencia e innovación es condición para un crecimiento más inclusivo y verde. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) subraya que los países pueden aprovechar ventajas en energías renovables, minerales para la transición y bioeconomía si fortalecen sus ecosistemas de I+D, encadenamientos productivos y capital humano. FUENTE


Por qué importa ahora


Qué se necesita


En síntesis: América Latina cuenta con talento y plataformas de cooperación en expansión, pero necesita multiplicar y estabilizar la inversión en I+D y vincular mejor universidades con empresas para transformar conocimiento en bienestar y competitividad. La ventana de oportunidad está abierta; toca a gobiernos, empresas y academia apostar por la ciencia como política de Estado.